Ley de nietos: el Supremo mantiene sin voto el 29-N a más de 163.000 nuevos españoles
Qué ha decidido el Tribunal Supremo, a quién afecta la suspensión del voto en las elecciones generales y qué ocurre con la nacionalidad española
El Tribunal Supremo ha confirmado que más de 163.000 personas que obtuvieron la nacionalidad española a través de la conocida como ley de nietos no podrán votar, en principio, en las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026. La Sala de lo Contencioso-Administrativo ha rechazado el recurso de la Abogacía del Estado y mantiene la suspensión cautelar que acordó en septiembre sobre los efectos electorales de su inscripción en el censo de españoles residentes en el extranjero (CERA).
La decisión ha abierto un intenso debate jurídico y político a solo seis semanas de las urnas. Te explicamos qué es la ley de nietos, por qué el Supremo ha suspendido el voto, a quién afecta realmente y, sobre todo, qué ocurre con la nacionalidad de quienes la obtuvieron por esta vía.

¿Qué es la ley de nietos?
La Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática incluyó en su disposición adicional octava una vía extraordinaria para adquirir la nacionalidad española de origen. Entre otros supuestos, está pensada para los hijos y nietos de españoles que tuvieron que salir de España por razones políticas, ideológicas, de creencia o de orientación e identidad sexual durante la Guerra Civil y la dictadura.
La respuesta fue masiva: más de 1,2 millones de solicitudes, presentadas sobre todo en los consulados de Iberoamérica, y más de medio millón de nacionalidades concedidas. Muchas de esas personas se inscribieron después en el CERA para poder votar desde el extranjero.
¿Por qué el Supremo ha suspendido el voto de la ley de nietos?
El origen del conflicto no está en la ley, sino en la instrucción que el Ministerio de Justicia dictó en 2022 para aplicarla. Según los recurrentes, esa instrucción fue más allá de lo que dice la norma: presumía la condición de exiliado de cualquier español que hubiera salido de España entre 1936 y 1955, sin necesidad de acreditar que esa salida obedeciera a motivos políticos o ideológicos.
Vox e Iustitia Europa impugnaron la instrucción y pidieron medidas cautelares. El 10 de septiembre, el Supremo apreció un "peligro fundado, real y serio" para la objetividad del proceso electoral, dado el fuerte crecimiento del censo exterior, y suspendió los efectos electorales de las inscripciones basadas en esa presunción. El Gobierno recurrió alegando que era técnicamente imposible depurar el censo a tiempo, pero el tribunal ha mantenido la medida.
Una medida cautelar, no una sentencia
Conviene subrayarlo: el Supremo todavía no ha decidido si la instrucción es legal o no. Lo que ha hecho es adoptar una medida provisional mientras resuelve el fondo del asunto, algo que previsiblemente ocurrirá después de las elecciones.
¿A quién afecta la suspensión del voto?
La medida afecta a quienes obtuvieron la nacionalidad por la ley de nietos al amparo de esa presunción de exilio, sin haber acreditado documentalmente los motivos por los que su padre, madre, abuelo o abuela salió de España. Según las cifras que se manejan, más de 163.000 de estas personas figuraban ya en el censo electoral cerrado a 1 de agosto de 2026.
Quedan fuera de la suspensión, en cambio:
Quienes obtuvieron la nacionalidad acreditando el exilio de su ascendiente por los motivos que recoge la ley.
Quienes cuenten con una certificación del registro civil consular que confirme que, a 1 de agosto de 2026, cumplían esos requisitos.
Los españoles que adquirieron la nacionalidad por otras vías, como la residencia, la opción o la carta de naturaleza.
Cada expediente es distinto, y saber en qué grupo se encuentra una persona depende de cómo se tramitó y de la documentación que se aportó en su día.
¿Se pierde la nacionalidad española por la ley de nietos?
No. Esta es la principal preocupación de los afectados, y la respuesta, a día de hoy, es tranquilizadora: la suspensión afecta únicamente al derecho de voto en estas elecciones y a los efectos de la inscripción en el CERA, no a la nacionalidad. Quienes la obtuvieron siguen siendo españoles de origen y conservan el resto de sus derechos.
Ahora bien, el debate de fondo sobre la validez de la instrucción sigue abierto. Cualquier efecto más allá del voto dependerá de lo que el Supremo resuelva en su sentencia definitiva, por lo que conviene seguir de cerca la evolución del procedimiento.
¿Qué pueden hacer los afectados?
El Supremo ha ordenado emplazar a los afectados mediante edictos para que puedan personarse en el procedimiento y formular alegaciones en un plazo muy breve, con abogado y procurador. Además, quien considere vulnerado su derecho de sufragio podría acudir en amparo al Tribunal Constitucional una vez agotada la vía judicial.
No existe una respuesta única para todos. Antes de dar ningún paso, es importante revisar la situación concreta de cada persona: cómo se resolvió su expediente, en qué consulado se inscribió y qué pruebas existen sobre la salida de España de su familiar.
Un censo exterior que ha crecido casi un 18 %
El trasfondo de la decisión son los números. En las elecciones generales de 2023, el censo de españoles residentes en el extranjero rondaba los 2,3 millones de electores. En agosto de 2026 superaba los 2,7 millones: más de 400.000 votantes más en apenas tres años. El Supremo ha reprochado a la Administración que no separara a tiempo las inscripciones basadas en la presunción de exilio, como se le había ordenado, y ha rechazado que la dificultad técnica justifique levantar la medida.
La ley de nietos ha permitido a cientos de miles de descendientes de españoles recuperar su vínculo con España, pero la forma en que se aplicó está ahora en manos del Tribunal Supremo. Mientras se resuelve el fondo del asunto, la nacionalidad se mantiene, aunque el voto del 29-N queda en suspenso para buena parte de ellos. Contar con un abogado de nacionalidad en Barcelona permite analizar cada expediente con rigor y defender los derechos de quienes hoy se encuentran en esta situación de incertidumbre.




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